El 70 % de las parejas con problemas de infertilidad logran embarazarce.La infertilidad
se define como la ausencia de embarazo en una pareja después de un año
de tener relaciones sexuales sin métodos anticonceptivos.
La tasa
de fertilidad en el ser humano se refiere a la posibilidad de concebir cada
mes. Se ubica alrededor de 25% a 30%. De la mayoría de las parejas, 80%
a 85% conseguirá un embarazo al primer año de intentarlo. El restante,
15% a 20%, tendrá problemas de fertilidad, es decir, serán considerados
infértiles.
Desde el
punto de vista general, aproximadamente 70% de las parejas que son sometidas
a tratamiento de infertilidad logran un embarazo con metodología adecuada.
Bien indicados y llevados, estos métodos terapéuticos no son,
en su mayoría, altamente costosos ni requieren de alta tecnología.
Para abordar
los aspectos generales de evaluación y tratamiento de la infertilidad
Mediks.com, entrevistó al Dr. Alberto Kably Ambe director de la Unidad
de Reproducción Asistida del Centro Especializado para la Atención
de la Mujer del Hospital Ángeles Lomas.
Las alternativas
de fertilidad que la medicina actual ofrece a las parejas son varias y escoger
la adecuada dependerá del diagnóstico. Para ello es preciso conocer
las causas. En 40% de las parejas el problema se atribuye al hombre, 40% se
detecta en la mujer, en 10% se asocia a ambas partes y el restante 10% es inexplicable.
Algunos
de los factores biológicos más comunes que contribuyen a la infertilidad
son:
- Problema
masculino: conteo inadecuado de espermatozoides o anormalidades relacionadas
con el tamaño, forma y movimiento de los espermatozoides. Entre 30%
y 50% de la infertilidad masculina se debe a varicocele
(venas varicosas o dilatadas) dentro del escroto.
- Ovulación
anormal. Periodos irregulares o ausentes como resultado de un desequilibrio
hormonal, son la causa de la infertilidad femenina en 40%.
- Obstrucción
en las trompas de Falopio. Interfiere con la unión del óvulo
y el espermatozoide o con el desarrollo apropiado del embrión y la
implantación en el útero, en 30% de los casos.
- Endometriosis.
Ocurre cuando el endometrio, el tejido que recubre el útero por dentro,
se implanta sobre los ovarios y otros órganos pélvicos. Algunas
veces no presenta síntomas, pero en otros casos produce periodos menstruales
abundantes, dolorosos y prolongados. Se presenta en 20% de las mujeres.
- Problemas
cervicales. Pueden estar relacionados con la consistencia del moco cervical
o anatomía cervical, que impiden la creación de un ambiente
adecuado para la supervivencia del espermatozoide. Ocurre en 10%.
- Edad.
Los niveles de fertilidad disminuyen naturalmente en la mujer conforme se
acerca a los 40 años; por lo menos la mitad de las mujeres de esta
edad tendrán problemas para concebir.
Durante
la consulta, se establece la historia médica detallada de ambas partes,
se realiza el examen físico general, exploración pélvica
y de mamas en la mujer, y de genitales en el hombre.
Para confirmar o descartar los factores mencionados se realizan estudios que
en el caso de la mujer consisten en:
Pruebas
para descubrir si existe un problema de ovulación:
1. Cuadro
de temperatura corporal basal. Se utiliza como indicador de la ovulación
y para la planeación e interpretación de pruebas para un número
limitado de ciclos. Consiste en registrar la temperatura corporal en reposo.
2. Prueba de LH (hormona luteinizante) urinaria, útil para predecir la
ovulación, la planeación del coito y programar otras pruebas y
procedimientos. La hormona luteinizante favorece la liberación del óvulo
del ovario.
3. Prueba de la FSH/LH en suero, detecta anormalidades o deficiencias hormonales.
La FSH es la hormona folículoestimulante que favorece el desarrollo de
un folículo dentro de los ovarios, el cual produce después un
óvulo maduro.
4. Prueba de prolactina. La prolactina es la hormona que estimula la producción
de la leche materna; si su presencia es elevada interfiere con la ovulación.
5. Determinación de progesterona en sangre.
Prueba
para conocer el factor masculino
Se realiza
una espermatobioscopía que evalúa la cantidad, calidad, movilidad,
tamaño y forma de los espermatozoides, así como el volumen del
semen. Cabe recordar que pese a un conteo general bajo de espermatozoides, de
acuerdo a los estándares establecidos, los hombres con semen de baja
calidad pueden aún ser fértiles. Además del análisis
de semen, el diagnóstico de infertilidad masculina puede requerir pruebas
de sangre para medir los niveles de FSH, hormona responsable de estimular la
producción de espermatozoides en los testículos, y de LH, hormona
estimulante de la producción de testosterona, así como de testosterona
y otras hormonas.
Pruebas
para descubrir si el espermatozoide y el óvulo pueden unirse:
1. Prueba
de moco cervical en la mujer. Verifica la calidad y consistencia del moco cervical,
el cual debe ser delgado y elástico, adecuado para la supervivencia del
espermatozoide y que éste nade libremente dentro del útero.
2. Histerosalpingografía o estudio de rayos
X del útero, trompas de Falopio y pelvis. Sirve para detectar problemas
estructurales, obstrucciones y otros trastornos.
3. Laparoscopía, es un procedimiento que permite al médico observar
directamente el exterior del útero, las trompas de Falopio, los ovarios
y la cavidad pélvica. Ayuda a identificar endometriosis, trastornos tubáricos
o adherencias (tejido cicatrizado). Requiere anestesia general.
4. Histeroscopía. Evaluación del interior del útero en
el momento de realizar la laparascopía. Sirve para detectar posibles
tumores, cicatrices y/o anormalidades.
Pruebas
para descubrir si existe un problema de implantación:
1. Prueba
de progesterona en suero. Se aplica para determinar el funcionamiento del cuerpo
amarillo. Esta hormona controla el desarrollo del endometrio y lo prepara para
la implantación del embrión. Si la producción de progesterona
es inadecuada, el endometrio no podrá sostener la implantación
del embrión.
2. Biopsia
endometrial. En esta prueba se remueve una pequeña muestra de tejido
que reviste el útero y se usa para saber si reúne las condiciones
para que un óvulo fecundado pueda implantarse y mantenerse.
3. Ultrasonido.
La exploración determina el espesor endometrial y la respuesta del útero
a la producción de hormonas.
Establecer
el diagnóstico puede llevar hasta 30 días, debido a que las pruebas
deben realizarse en tiempos establecidos del ciclo menstrual. De ahí
deriva el tratamiento.
Tratamientos:
1.
Terapia hormonal
Se utiliza para reemplazar o intensificar la estimulación hormonal necesaria
para que la pareja pueda concebir, en aquellos casos en que la infertilidad
es causada por falta de equilibrio hormonal que afecta la ovulación en
las mujeres y/o el desarrollo de espermatozoides en los hombres.
Algunos medicamentos se administran vía oral (tabletas) o parenteral
(inyecciones).
2.
Procedimientos quirúrgicos
Cuando la
infertilidad se debe a alteraciones anatómicas o anormalidades del sistema
reproductor femenino o masculino, la corrección se realiza mediante procedimientos
quirúrgicos. Excepto casos graves, la cirugía es una alternativa
para eliminar la obstrucción en las trompas de Falopio, cicatrización
pélvica, fibromas y endometriosis.
3.
Inseminación artificial intruterina
Es apropiada
para tratar la infertilidad debido a un problema masculino, es decir a hombres
subfértiles con mujeres fértiles. La respuesta es positiva cuando
el problema radica en baja motilidad y concentración de espermatozoides
y escaso volumen de semen. Este procedimiento también se utiliza comúnmente
para tratar la infertilidad causada por problemas de moco cervical o factores
inmunológicos en la mujer. Consiste en la inserción de espermatozoides,
recolectados, preparados y concentrados cuidadosamente, directamente en la vagina,
el canal cervical o el útero cerca del momento de la ovulación.
Algunas veces se realiza más de una inseminación por ciclo para
asegurar que coincida con la ovulación. La inseminación intrauterina
también suele realizarse mediante espermatozoides donados en casos de
ausencia de espermatozoides, problemas de eyaculación, infertilidad inmunológica,
o resultados de ensayos de penetración deficiente de espermatozoides.
4.
Técnicas de reproducción asistida
Son procedimientos
diseñados para unir a los espermatozoides con los óvulos evitando
algunos de los factores que causan infertilidad. Involucran el uso de varias
hormonas para estimular el crecimiento de numerosos óvulos. Han dado
como resultado índices de embarazo que van del 25% al 40% por recuperación
de óvulo. Los procedimientos más comunes de técnicas de
reproducción asistida son:
La fecundación
in vitro es el procedimiento de reproducción asistida utilizado con más
frecuencia y es efectivo para el logro del embarazo cuando ha habido problemas
tubáricos o de espermatozoides o cualquier falla en tratamientos previos.
La técnica se divide en cuatro etapas:
1. Estimulación
y monitoreo ovárico. Se prescriben hormonas para aumentar la producción
de folículos maduros (sacos llenos de líquido donde crecen los
óvulos hasta su maduración), y para controlar el límite
de ovulación para la recuperación de óvulos. El monitoreo
se efectúa mediante ultrasonido y medición de niveles de estrógenos
en la sangre.
2. Recuperación de óvulos. Ya maduros, los óvulos son recuperados
de los ovarios de la mujer a través de aspiración guiada por ultrasonido.
3. Fecundación. Los óvulos y los espermatozoides recolectados
son transferidos a un recipiente y se incuban a temperatura idéntica
al cuerpo de la mujer.
4. Transferencia de embriones. Después de 72 horas, los óvulos
fecundados exitosamente han formado embriones. Si los embriones crecen de manera
normal son transferidos al útero mediante un catéter. Los embriones
no transferidos pueden congelarse y almacenarse para uso futuro.
- Transferencia
intratubaria de gametos (GIFT)
Esta técnica,
desarrollada como una variación del procedimiento de IVF es una alternativa
para las parejas con infertilidad inexplicada (considerando que la mujer tiene
por lo menos una trompa de Falopio no obstruida) o infertilidad causada por
factores cervicales o inmunológicos y endometriosis.
A diferencia de la IVF, la fertilización en el GIFT ocurre de manera
natural dentro del cuerpo de la mujer en lugar de un laboratorio. Consta de
3 etapas.
1. Estimulación
y monitoreo ovárico. Similar a la primera etapa de IVF.
2. Recuperación de óvulos. Ocurre del mismo modo que en la etapa
dos de IVF.
3. Transferencia de gametos. Una vez listos, óvulos y espermatozoides
(gametos) son colocados juntos en un catéter especial que se inserta
directamente dentro de la trompa de Falopio, durante una laparoscopia. Ahí,
los gametos transferidos se unen y el proceso de fecundación sucede como
en un ciclo natural. Los embriones se mueven dentro del útero para lograr
la implantación como en un embarazo normal. Con esta técnica,
el índice de partos por recuperación es de 30 %.
- Transferencia
intratubaria de cigotos (ZIFT)
Técnica
que combina aspectos de IVF como de GIFT. Como en el caso de IVF y GIFT, involucra
la estimulación ovárica, monitoreo y recuperación de óvulos.
El espermatozoide es recolectado, especialmente procesado y utilizado para fecundar
el óvulo in vitro. Si la fecundación se lleva a cabo, aquellos
óvulos que han sido fecundados (convirtiéndose por tanto en embriones
o cigotos) son transferidos a las trompas de Falopio mediante minilaparotomía
o laparoscopia. En términos de partos por recuperación, el índice
general de éxito es de más o menos 30 por ciento.
- Técnicas
de reproducción asistida y tratamientos microquirúrgicos para
la infertilidad
La terapia
quirúrgica en el tratamiento de infertilidad masculina está dirigida
a mejorar la obtención de espermatozoides o su expulsión de los
testículos y del epidídimo (el órgano que almacena y alimenta
los espermatozoides durante su maduración). Estas técnicas son:
1.Aspiración
microquirúrgica de espermatozoides del epidídimo (MESA)
Se utiliza
cuando el espermatozoide no puede moverse a través del conducto genital
debido a bloqueo incorregible. Al no poseer una movilidad total, el espermatozoide
no puede nadar a través del sistema reproductor femenino para alcanzar
el óvulo. Por lo tanto, el espermatozoide puede ser extraído directamente
del epidídimo y utilizarse junto con IVF o ZIFT, técnicas que
lo ponen en contacto directo con el óvulo.
2. Micromanipulación
Este procedimiento
es sugerido cuando el hombre tiene un reducido número de espermatozoides,
carentes de movilidad o con formas anormales. Emplea instrumentos microscópicos
para aumentar las posibilidades de fecundación del óvulo o para
la implantación del embrión y resulta efectiva en parejas que
no han tenido éxito con la IVF de rutina. Existen dos enfoques en la
micromanipulación:
1. Inyección
intracitoplásmica de espermatozoides (ICSI)
Mediante
esta técnica un solo espermatozoide es inyectado dentro del óvulo.
Ofrece una posibilidad de fecundar óvulos individuales a aquellos hombres
con baja cantidad de espermatozoides para la IVF de rutina. Si el óvulo
es fecundado, el embrión será insertado dentro del útero.
2. Incubación
asistida (ASSITED HATCHING)
Es una forma
de micromanipulación de embriones mediante la cual se realiza artificialmente
una abertura en la cubierta externa, o zona pelúcida, del embrión.
Ayuda a que un embrión normal y en crecimiento salga de su cubierta y
se implante en el útero, logrando esperanzadamente el embarazo. Aumenta
las posibilidades de concepción en mujeres de 39 años de edad
o más, en mujeres con niveles elevados de FSH basal, o en aquellas con
historia de problemas de implantación o en mujeres con embriones que
tienen una espesa zona pelúcida.
La duración
y el costo de los tratamientos varía en función de cuál
se trate; por ejemplo: la duración de terapia hormonal para estimular
la ovulación va de 1 a 6 meses. El costo del medicamento varía,
las pastillas prescritas vía oral pueden costar 100 pesos, en tanto que
el costo de una ampolleta puede ser de 1000 pesos y necesitarse 10 al mes, según
el caso. La fecundación in vitro suele ser más costosa debido
a la tecnología que involucra. En México, el promedio de un tratamiento
de este tipo es de alrededor de $50,000.00 pesos.
El doctor
Kably comenta que la persistencia es un factor importante a tener en cuenta
cuando una pareja busca concebir. “Es lógico que a veces se desesperen
porque los tratamientos son largos y a veces incómodos. A veces falla
uno u otro, pero, con el tiempo, las estadísticas han demostrado que
una mujer que persiste en varios intentos las posibilidades de lograr el embarazo
pueden llegar hasta 80%”.
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